Microenema, Paint Art

Bicicleta

Zuri Art

Me encantaba tu bicicleta. Me gustaba perseguirte y dejar que me ganases. Pero también me gustaba cuando yo iba paseando mientras tú pedaleabas tranquilamente a unos pasos de mí. Sabías que me ponía enfermo el ver como esas mayas ajustadas dejaban ver insinuarse esas pequeñas oleadas de carne que surgían de los botes sobre los adoquines. Me ponías bruto y lo sabías. Joder, pero cuando te levantabas y echabas a correr… Y, justo cuando no pude aguantar más, se me escapó que me parecías preciosa. Te me quedaste mirando como se miran dos seres de distintos planetas entre ellos, giraste un poco la cara y pusiste tu mano en mi mejilla dejando caer una pequeña caricia. Me quedé petrificado durante el medio segundo que duró, tenso y sorprendido, porque nunca me habías mirado con esos ojos tan penetrantes. Entonces, fue cuando me diste una pequeña torta y saliste corriendo con tu bicicleta, te alcancé, te tiré de ella y volví a ver esas maravillosas ondas mientras rebotabas contra mí.

Escrito por Zuri el 17 marzo, 2014 | 0


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