Microenema, Paint Art

Portal

Zuri Art

Al volver del trabajo, con la mochila a cuestas, te vi sentada en mi portal con tu maleta de viaje. No creí que fuera posible y, tras una parada de todo mi cuerpo de una milésima de segundo, incluso del corazón,  y una sensación que me recorrió desde el estómago hasta la garganta, seguí andando pensando que no eras tú. No reconocí tu nuevo abrigo gris que te ceñía perfectamente las curvas que aún me mareaban. Por fin llegué a tu lado y, sentada en el escalón, miraste hacia arriba, con esa cara que solo tú sabes poner y que me desarma por completo. El levantarte y agarrarte a mi cuello, fue todo un movimiento. Yo, parecía esperar una respuesta con los brazos semiflexionados y, a la vez rígidos, sin poder moverlos. Escuché como se te cogía la nariz y comenzaste a gimotear poco a poco sobre mi pecho y mis brazos te rodearon espontáneamente, sin poder ejercer ningún control sobre ellos. Sabía que estaba haciendo mal y que nada bueno saldría de esto, como en otras ocasiones… Sin tiempo para dejar trabajar al consciente, nos besamos.

Escrito por Zuri el 6 abril, 2014 | 0


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *