Programa de radio

Las Fiestas del Mañana 09×15

20 años 21 programas - 2018

Programa 147 de Las Fiestas del Mañana.

Bien metidos en diciembre, todos los medios musicales ya han publicado sus listas de lo mejor de 2019 (o, al menos, están a punto de hacerlo). A Las Fiestas del Mañana le queda un programa más para hacer lo propio. Será la próxima semana y completará la serie 20 años, 21 programas. En este penúltimo programa, hablamos del año pasado, 2018. Y como es un año muy reciente (y todavía resuenan los discos y canciones que en su momento elegimos como las más destacadas de 2018), hemos hecho una selección alternativa a esa lista.

Rock en inglés vs Rock en castellano.

Todavía existe entre la juventud del siglo XXI la misma predilección que la de aquella gente joven de los 90 o de los 70. Esto es, cantar en inglés. Habrá que ver si en el futuro deciden dar el paso al castellano o, por contra, se sienten cómodas (y ven posibilidades de éxito internacional) con la lengua de Edgar Allan Poe. Es el caso de Mourn y de Belako, que desde el minuto uno llamaron la atención de la escena foránea. Sobre todo, las primeras (sí: la banda de las hijas de The New Raemon) que ficharon por la prestigiosa Captured Tracks. Belako, por su parte, han hecho hueco para el euskera, pero en su último trabajo solo echaron mano del inglés. Chiquita y Chatarra, en cambio, le dieron la vuelta a la tortilla con Ojos de mirada (autoeditado, 2018), su primer disco en castellano al 99%. Solo una canción continuaba la tónica de su debut, Niagara fallers (Discos humeantes, 2013). Lo demás, muy buen garage-punk en nuestra lengua. Comparaciones odiosas, pero aquel primer disco de Chiquita y Chatarra no estaba tan lejos de las primeras canciones de Hinds. Y sin embargo las madrileñas consiguieron un notable éxito internacional. El año pasado revalidaron su estatus con I don’t run (Sony, 2018), su segundo elepé. También en la capital de España (pero con sangre peruana y argentina) surgió una banda que siempre cantó en su idioma. Los Nastys son de los mejores ejemplos actuales de que el rock no es patrimonio anglosajón.

Indie-pop, indie-rock.

Por enésima vez recordamos que el indie no es ningún género musical. Aunque es cierto que los subgéneros surgidos al calor de la escena indie española de los años noventa son los que se suelen asociar al “indie” como estilo. A finales de dicha década surgió el piruleta-pop que parece estar de regreso gracias a grupos como Axolotes Mexicanos. Los pamplonicas Kokoshca también se acercan al punk-pop dulzón en sus discos, pero lo de la banda de Amaia e Íñigo va mucho más allá: el noise-pop o el garage también son bienvenidos. En la variedad está el gusto, dicen. Y Kokoshca lo tienen: la variedad, el buen gusto y, por supuesto, las buenas canciones. Cerramos el bloque con noise-rock de tintes psicodélicos que Adelaida hacen desde Santiago de Chile. “Fantasma” fue un single de 2018 que prometía adelantar nuevo disco. Ha pasado todo 2019 y todavía no sabemos nada del regreso de Adelaida. Seguimos mordiéndonos las uñas.

Novísimo flamenco.

De una estirpe tan importante como la de los Morente, la pequeña Soleá lanzó el pasado año su segundo disco en solitario (esto es, sin la sombra de Los Evangelistas, aunque con el soporte de Napoleón Solo y Lorena Álvarez). Soleá Morente ha acercado el deje flamenco al pop contemporáneo y no hace falta ser muy purista para desligar su música del mundo flamenco. Sin embargo, sus discos siempre contienen palos tradicionales de este vasto universo musical. Mucho más tradicional es Maria José Llergo, pero sus primeras canciones (aun no hay disco) prometen evolución. Ya está dejándose querer por los medios y los festivales del mundo del rock independiente y sin duda va a ser uno de los nombres propios de 2020. Probablemente María José Llergo tenga como referencia a Rocío Márquez. La incombustible cantaora onubense se asoció en 2018 con el violagambista sevillano Fahmi Alqhai para crear un inspirado Diálogos de viejos y nuevos sones (Alqhai & Alqhai, 2018).

Músicas urbanas.

Bajo el paraguas de músicas urbanas se refugian todos los sonidos contemporáneos de la calle. Desde el trap al reggaeton pasando por el dance-hall. Subgéneros que se mezclan en los propios discos de cada uno de los artistas. Como es el caso de Bad Gyal o del dúo valenciano Mueveloreina (del que escuchamos su mano a mano con Bejo). En Chile, la reguetonera Tomasa del Real está rompiendo todos los prejuicios del género, haciendo canciones reivindicativas y feministas. Todo, sin perder el perreo.

Lista de canciones.

1. Chiquita y Chatarra “CABALLO LOCO”
(Ojos de mirada, 2018)

2. Mourn “THANK YOU FOR COMING OVER”
(Sorpresa familia, 2018)

3. Belako “OVER THE EDGE”
(Render me numb, trivial violence, 2018)

4. Los Nastys “TÚ ME HACES”
(Música para el amor y la guerra, 2018)

5. Hinds “THE CLUB”
(I don’t run, 2018)

6. Axolotes Mexicanos “DOBLE CHECK”
(Salu2, 2018)

7. Kokoshca “ME ARRANCARÉ LA PIEL A TIRAS”
(El mal, 2018)

8. Adelaida “FANTASMA”
(Fantasma -single-, 2018)

9. María José Llergo “NIÑA DE LAS DUNAS”
(Niña de las dunas -single-, 2018)

10. Fahmi Alqhai & Rocío Márquez “BAMBERA MORIBUNDA”
(Diálogos de viejos y nuevos sones, 2018)

11. Soleá Morente “LA ALONDRA”
(Ole lorelei, 2018)

12. Mueveloreina “BANGA” (con Bejo)
(Banga -single-, 2018)

13. Bad Gyal con Paul Marmota & Fakeguido “REALIZE”
(Worldwide angel, 2018)

14. Tomasa del Real “SÍ O NO”
(Bellaca del año, 2018)