Programa de radio

Las Fiestas del Mañana 09×40

Confeti de Odio Lucas de la Iglesia Tragedia Española

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Programa 172 de Las Fiestas del Mañana.

El bedroom pop es uno de los fenómenos actuales más pujantes de la música popular. Las canciones se hacen en casa sin la presión del estudio y sin la cohibición de tocar junto a más músicos. Así han surgido artistas tan honestos y tan reales como Confeti de Odio, el nombre tras el que se esconde Lucas de la Iglesia (en la foto). Su música parte de este pop de baja fidelidad pero apunta muy alto. Tras unos pocos sencillos y minidiscos, el madrileño se estrena en largo con Tragedia Española (Snap! Clap! Club, 2020), un disco de pop puro. Pero sobre todo un disco de pop grande.

Pop grande.

El pop son las canciones. Una estrofa y un estribillo henchidos de una letra creíble y guiados por una melodía inspirada. Por muchos detractores que tenga dentro del purismo existente en el mundo alternativo, el pop no es fácil de hacer. Rusos Blancos son los autores de uno de los mejores discos de nuestro pop contemporáneo (así hemos defendido siempre a Tiempo de Nísperos [Ernie, 2014], su segundo elepé). Durante la cuarentena nos han obsequiado con una nueva canción. Elisa Pérez, su primera baterista y voz en varios coros, pasó al frente del escenario con su proyecto autónomo: Caliza. El pasado año lanzó dos nuevas canciones de las que escogemos “Saber”, una suerte de pop cabaretero. En la misma onda está “Juego con fuego”, una de los temas de Alfonsina. Como buena artista de pop grande, la uruguaya explora distintas sonoridades del pop, pasando ágilmente del formato acústico de autora al eléctrico de crooner. Y sin despeinarse.

Nuevo synth-pop urbano.

Un apelativo tan preciso como nuevo pop electrónico y urbano no debería dejar dudas sobre a lo que nos estamos refiriendo. Por un lado tenemos el synth-pop o tecnopop, que son canciones orquestadas íntegramente (o casi) con cacharos electrónicos (teclados, samplers y cajas de ritmos). Y por otro lado está el saco cada vez más grande de lo urbano, que en los último tiempos ha incluido los sonidos populares clásicos de España y Latinoamérica (lo flamenco, lo brasileiro o lo latino) pero renovados y reivindicados por la juventud. El resultado de fusionar ambas vertientes son proyectos como Rosa Neon —trío de Brasil que te atrapa con sus músicas autóctonas rabiosamente contemporáneas— y Sotomayor —la banda de los hermanos Paulina y Raúl que regresa con Orígenes, otro muestrario de sonidos mexicanos filtrados por computadoras—. En un extremo quedan otros hermanos mexicanos, Elisabeth y Hugo, cuyo banda, los Valgur, suena a pop de sintetizadores vintage. En el otro extremo de este pop electrónico urbano están Tittsworth, Astronomar y Tony Quattro, representantes de la moderna bass music (dub engordado y acelerado hasta confundir la rave con el reguetón), que se han unido en el EP Big Blue. En una de las canciones cuentan con la voz de La Favi, estadounidense de raíces españolas que, por primera vez, la escuchamos en clave flamenca. Que se note que sus abuelos eran de Almería.

Ni movida ni indie.

Cuando la nueva ola española de los ochenta comenzó a languidecer, una generación de músicos renovaron el rock subterráneo de distintos modos. Esta fue una especie de generación no perdida, pero sí en tierra de nadie. Ni tenían que ver con la movida ni se había inventado el indie como para unirse a él. En realidad adelantaron las innovaciones guitarreras del rock independiente primerizo de bandas como Sonic Youth; por eso, grupos como Lagartija Nick o Surfin’ Bichos han sido bien recibidos tanto en el ambiente indie como entre los puristas del rock ochentero. Tras 6 años de silencio discográfico entre 2011 y 2017, los granadinos han retomado la actividad con dos buenos álbumes en los últimos años. Crimen, sabotaje y creación (Universal, 2017) muestra a los mejores Lagartija Nick del siglo XXI: equilibrio perfecto entre el noise rock afilado y el after punk sombrío. Surfin’ Bichos fue otra banda adelantada a su tiempo. Después de que la generación de la posmovida no echara cuenta de su talento, los de Albacete se escindieron en Chucho y Mercromina. Los primeros (con Fernando Alfaro al frente) están de vuelta con las primeras canciones de un disco que promete mucho. Christina Rosenvinge no es una artista perteneciente a esta especie de posmovida y preindie. Christina es la pionera de la nueva ola y la que mejor ha sobrevivido a los distintos movimientos musicales, hilándolos con sus varios proyectos (Ella y Los Neumáticos, Magia Blanca, Álex y Christina, Christina y Los Subterráneos) y manteniendo un equilibrio sano entre lo mainstream y lo underground en el que lo segundo siempre gana. Escuchamos su canción sobre Berta Cáceres incluida en el último disco de la compositora madrileña. El programa acaba con Cancer Moon, otro buen ejemplo de incomprendidos por el rock nuevaolero de los ochenta y demasiado pioneros como para haberse subido al carro del indie de los noventa. Tras 1995 ya no volverían a sacar nuevo disco, dejando joyas como Flock, colibri, oil (Munster, 1992) para la posteridad del rock independiente estatal. Josetxo lo sabe, aunque ya no esté entre los vivos.

Lista de canciones.

1. Confeti de Odio “DALE UNA OPORTUNIDAD AL AMOR”
(Tragedia española, 2020)

2. Confeti de Odio “TRISTE DE VERDAD”
(Tragedia española, 2020)

3. Rusos Blancos “MÁS MIEDO QUE VERGÜENZA”
(Más miedo que vergüenza -single-, 2020)

4. Caliza “SABER”
(Planes para Nacho / Saber -doble single-, 2019)

5. Alfonsina “JUEGO CON FUEGO”
(Pactos, 2017)

6. Tittsworth Feat. La Favi “ME VOY, ME VOY” (Tony Quattro Remix)
(Big blue -EP-, 2020)

7. Sotomayor “SIN CONTROL”
(Orígenes, 2020)

8. Rosa Neon “FALA LÁ PRA ELA”
(Rosa Neon, 2019)

9. Valgur “EL POZO”
(Zapandú, 2019)

10. Chucho “HOAMM”
(Corazón roto y brillante, 2020)

11. Lagartija Nick “LA IRA DE NOVIEMBRE”
(Crimen, sabotaje y creación, 2017)

12. Christina Rosenvinge “BERTA MULTIPLICADA”
(Un hombre rubio, 2018)

13. Cancer Moon “WHITE SKY”
(Flock, colibri, oil, 1992)