Microenema

Verte

Salto

Cada vez que cuento que te he visto, Álvaro se echa a temblar. Porque sabe lo que llegué a sentir por ti mientras estuvimos juntos, casi tan bien como tú, y es la única persona que realmente sabe lo que se me pasó por la cabeza después de que todo terminara. Esta vez, el verte, no ha dolido tanto, lo cierto es que ha sido incluso algo incómodo para mí. Todo el amor se ha vuelto indiferencia y ganas de salir de allí lo antes posible. Mi mente solo quería dejar de escuchar todas las tonterías que salían de tu boca para evitar reconocer tus errores. Aquellos pájaros que tenías por cabeza se hicieron demasiado pesados para volar, llevándote a una realidad que nunca pensaste tuya y que ahora intentas vender como el remedio milagroso… Pero, no es hora de hablar de tu vida. Es la hora de extender los brazos y saltar, a lo desconocido, sin red.

Escrito por Zuri el 23 julio, 2012 | 0


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